¡Cuánto te quiero mi Zona de Confort!

by | Oct 3, 2017 | Automotivación | 0 comments

¡Hola!

¿Qué tal compartir un nuevo “cafecito Intrépido”?

Hoy te quiero hablar de la zona de confort. No te das una idea de cuántas cosas se están moviendo en mi vida desde que GrowIntrepid ha nacido. Y todo eso me genera mucha movilización interior y creo que por momentos mi propia zona de confort se me esconde!

¡Ay la zona de confort!… ¿tanto se habla de ella no?
…que debes salir de la zona de confort para encontrar lo nuevo.
… que la zona de confort es para los miedosos.
¡Hasta vi que hicieron una publicidad de café con la zona de confort!
Y si… hay mucho que hablar sobre ella. Si yo tuviera que describir la mía hoy por hoy te digo que me hace sentir incomoda. Y debes preguntarte…

¡¿Pero cómo es eso de que tu zona de confort te hace sentir incomoda?!

Así es, me hace sentir incomoda.

He estado en ella sin cuestionarme nada por mucho tiempo y no es que ha sido malo, para nada. ¡Fue fantástica! Sabía muy bien lo que tenía que hacer, cómo hacerlo, dónde, cuánto tiempo me llevaría. Sabía cuánto dinero exactamente iba a ganar y más o menos sabía lo que debía gastar. No debía esmerarme mucho ni hacer demasiado para obtener esos resultados.

¡Pero un día me canse!

Esa “comodidad” que me permitía tener todo contralado también me hacía sentir mediocre, y empezó a decaer mi autoestima, mi seguridad, por supuesto tenía cero motivación y hablar de proyectos era algo impensable.

Lo loco era que lograr “esa comodidad” en algún momento había sido pensado por mí como un objetivo de éxito. Fue un objetivo muy ansiado de lograr por mí, ansiaba tener esa “tranquilidad” de contar con lo que logre contar en su momento. Como una casa, un buen ingreso, estabilidad laboral, una pareja incluso una familia.

Ese es el proceso de nuestra zona de confort, lo conocido se hace en automático y en algún momento empezamos a darnos cuenta que no alcanza y salimos a la búsqueda de experiencias nuevas. Y poco a poco se va ampliando y vamos evolucionando como personas y seres humanos.

Cuestionarnos y darnos cuenta que donde estamos ya no es suficiente y tener ansias de más, tener proyectos que nos desafíen nos llevan indefectiblemente a sentirnos incómodos en nuestra zona de confort. Y es fantástico, porque es el indicador de que debemos soltarnos y lanzarnos a la búsqueda de nuevos horizontes.

Y cuando escribo esto último pienso en muchos de mis alumnos y sus caras de pánico cuando me comentan que tienen un sueño, que saben perfectamente que quieren más pero que el miedo que les da salir de su zona de confort los paraliza. Como si el salir de su zona de confort signifique abandonar un hogar para nunca más volver y perder todo lo que hemos logrado y tenemos en él.

Felizmente puedo decirles que nada de eso es verdad, no abandonamos nuestra zona de confort y todo lo que logramos en ella para nunca más volver, no perdemos los logros que orgullosamente hemos alcanzado y que brillan como trofeos en los estantes de nuestras experiencias.

Sino que al contrario, se amplia. Cada experiencia aprendida puede ser un pilar fundamental para nuevos aprendizajes. Y lo que realmente ya no nos sirve y deseamos depurar de nuestra vida debe ser dejado ir con amor porque bien o mal también contribuyó a que llegues donde hoy estás.

Así que, si hoy tu zona de confort te incomoda es tu gran oportunidad para embarcarte en un nuevo desafío sin que ello signifique que pierdas todo lo que hasta hoy has logrado.

¡Anímate a estirarte y empezar a observar todo lo nuevo que esta esperándote!

Te invito a que me dejes tus comentarios y me cuentes cómo anda hoy tu querida zona de confort.