Como si fuera la primera vez

by | Oct 3, 2017 | Automotivación | 0 comments

¡Hola!

Te invito a que juntos nos tomemos un relax y compartir un “cafecito intrépido”.

Hoy quisiera compartir contigo sobre algo que me viene moviendo mucho el corazón y es la capacidad de asombro y ver las cosas siempre como si fuera la primera vez.

Luego de mi presentación en la entrada anterior del blog me han pasado muchas cosas, este nuevo momento en mi vida me lleva a pensar y repensar sobre la manera en que muchas veces vivimos la vida y cómo hay personas que tienen la sabiduría de vivirlas de una manera que podría decir es mas sana.

Pienso que la rutina y la inanición provocan en nosotros sensaciones que nos llevan a sumergirnos cada vez más en una insatisfacción profunda con nosotros mismos. Es como una bola de nieve donde una cosa que no queremos se va sumando a otra y de repente estamos atrapados sin salida.

Si todo eso hay en la rutina absorbente y la inanición, entonces ¿Qué hay en el estado contrario? ¿Qué hay en el dinamismo y motivación? ¿Qué nos lleva a sentirnos activos y con ganas de hacer cosas nuevas como las que queremos y necesitamos para llevar adelante nuestra vida diaria?
Esto me lleva a pensar en algo que admiro mucho en algunas personas… “Ver todo como si fuera la primera vez”.

Yo tengo la bendición de seguir disfrutando a mi nona. Y si hay alguien que sabe disfrutar de los momentos es ella. Mas de una vez me enoje porque en lugar de viajar en avión (vivimos a 1600 kilómetros de distancia una de la otra), ella prefiere venir a visitarme en ómnibus porque dice que así puede ver el paisaje. Y yo le digo que no va a ver nada nuevo porque lleva años haciendo el mismo recurrido. Pero su respuesta es siempre la misma… “¡Yo siempre veo todo como si fuera la primera vez!”

¿Acaso la rutina se terminaría si pensáramos igual? ¿Cómo cambiaría nuestro mundo si tuviéramos la capacidad de asombrarnos con todo lo que nos rodea?

Yo misma he caído en la rutina un montón de veces, estoy acostumbrada a llenarme (y no lo digo orgullosamente) de actividades porque necesito sentirme activa todo el tiempo y ocupada, y cuando no lo logro caigo en la rutina y realmente me hace sentir mal.

¿Cómo hacer entonces para encontrar un equilibrio si no eres una persona que está acostumbrada a “ver todo como si fuera la primera vez”?

En la misma pregunta se encuentra la respuesta… “acostumbrándonos”.

Cuando veo a mi bebe de tan solo 5 meses me maravillo observándolo cómo va descubriendo el mundo. Cada detalle es un hallazgo increíble, cada objeto es un misterio nuevo a descubrir, cada sonido enciende su mirada buscando asociar ese sonido con el objeto que lo produce. Todos hemos hecho lo mismo, en los niños todo es más evidente pero dentro nuestro tenemos un niño o una niña que sigue ahí. Cuanto más nos conectemos con él o ella mas podremos conectarnos con esa capacidad de asombrarnos y no ver todo lo mismo una y otra vez. Después de todo, la rutina ¿no es más que eso? Ver o hacer lo mismo una y otra vez.

Entonces, podríamos resumir en 3 simples pasos cómo salir de la rutina de una manera sencilla y que además nos conecte directamente con la emoción de la alegría.

  1. Conectarnos con nuestro Niño(a) Interior:
    Todos los niños tienen la capacidad de asombro a flor de piel, eso los lleva a ver las cosas como si fuera la primera vez (y seguramente para ellos lo es). Conectarnos con nuestro niño(a) interior nos devuelve esa capacidad y nos invita a observar el mundo, nuestro mundo de una manera diferente.
  2. Tomar una decisión:
    Podemos acostumbrarnos a la rutina y dejarnos sumergir por ella aunque esa rutina no sea de nuestro agrado. Podemos elegir una rutina que nos haga sentir cómodos sin mucho sobresalto. En realidad podemos hacer lo que queramos. Tanto quedarnos como salir de la rutina es nuestra decisión.
    Todo cambia a partir de una decisión. ¿Decides quedarte o decides salir?
  3. Llevarlo poco a poco a un habito:
    ¿Cómo crees que has ido a parar en una rutina que no es de tu agrado? La respuesta es simple…. Un poquito cada día.

Por ello, para salir de ella también puede ir cambiando las cosas que no te gustan un poquito cada día, incorporando nuevas actividades hasta que éstas se conviertan en un hábito.

Y éstos son los 3 sencillos pasos que puedes utilizar para cambiar tu realidad y salir de la rutina si es que no te gusta.

¿Qué te parece implementarlos?

Déjame tus comentarios y si quieres cuéntame más sobre lo que la rutina te hace sentir. Encantada te brindaré mas info y tips para que puedas al fin librarte de ella!.